12 diciembre, 2006

Del amor de los amigos

A propósito del libro de Ignacio Merino.
Elogio de la amistad. Plaza y Janés. Madrid. 2006

La experiencia de la amistad es una de las columnas maestras de una vida lograda pero la importancia cualitativa y cuantitativa de la amistad y de los amigos va cambiando según transcurre el curso de nuestra vida. Es total en nuestra infancia y juventud durante la cual el amor de los amigos y amigas es el centro de nuestra vida emocional, ya que los afectos familiares los damos por supuesto y nos parecen obvios, en cambio los lazos amicales son obra nuestra, y por eso nos reconocemos en ellos.

Otro momento en el que juegan un papel crucial los amigos es en el descubrimiento de la sexualidad durante la adolescencia que al menos entre los varones es una tarea que se emprende inicialmente formando “fratría”.

Con el descubrimiento del amor y el emparejamiento, la creación de una familia y la crianza de nuestra prole nos distanciamos de los amigos y relativizamos la amistad por comparación con el amor erótico y los lazos familiares que ocupan a partir de ese momento el centro de nuestro corazón. Surgen durante este periodo de nuestra vida las amistades de pareja, en las que los lazos de amistad se tejen de manera compartida y se disfrutan de dos en dos.

Cuando superamos el período de la crianza de los hijos, en el que los requerimientos familiares suelen ser hegemónicos descubrimos de nuevo los encantos de la amistad, y reanudamos viejas amistades o surgen nuevos amigos con los que compartir la experiencia acumulada y ensayar nuevos proyectos. Amigos exclusivos que no tienen por qué ser compartidos por la pareja sino que por el contrario son una escapatoria de la domesticidad familiar.

A las relaciones homo eróticas – paradigmáticas en la Antigüedad grecolatina – esas que Roger Peyrefitte noveló en su famoso libro Les amitiés particuliers en 1951 les dedica Ignacio Merino también una consideración particular cuando el afecto de la amistad se funde con el amor mismo, o bien se colorea con la posibilidad de la atracción y el juego de la seducción, que también se pueden dar en la amistad entre hombre y mujer; pero en última instancia reivindica Merino el valor primigenio de la amistad como afecto desinteresado que puede trascender e independizarse del género o la orientación sexual de los amigos.

El recorrido histórico que Ignacio Merino hace del valor de la amistad nos pone en evidencia que la valoración social de la amistad está condicionada ideológicamente, puede variar y de hecho ha variado según el tiempo y el lugar, las referencias culturales y también los estilos de vida. No ha sido igualmente relevante la consideración de la amistad en la antigüedad pagana, que en la Edad Media o en el Renacimiento, el Romanticismo o nuestra época post-moderna.

El libro es un ensayo en el sentido orteguiano de la vivencia de la amistad desde las cavernas hasta la llegada del siglo XX, la belle èpoque, el existencialismo, el hippismo y el movimiento underground deteniéndose en diversos casos paradigmáticos de amigos ejemplares y enemigos apasionados.

La amistad - como todas las cosas trascendentales - ha sido un tema recurrente de filósofos y ensayistas, ya desde Ciceron y no todos los autores que han pensado sobre la amistad lo han hecho en los mismos términos.

El cínico e inteligente Chamfort catalogaba los amigos en tres categorías: aquellos que te aman, los que no se preocupan de ti, y aquellos que te odian.

Como sabiduría cínica tampoco está mal el consejo del Obispo Tayllerand: Nunca hables mal de ti mismo, ya lo harán por ti tus amigos.

Más pesimista aún fue el novelista Jules Renard, que llegó a decir aquello de que no hay amigos, sólo momentos amistosos.

Ignacio Merino, nuestro autor, en su libro ELOGIO DE LA AMISTAD se coloca decididamente del lado de los apóstoles y los creyentes en la amistad y define la amistad como «lo que nos diferencia del resto de especies y nos iguala a los Dioses». Para Ignacio Merino como para los clásicos y los hombres del Renacimiento la amistad es un ideal de vida, y en cierto sentido un valor político y coincide en eso con otro gran valedor de la Amistad, Francesco Alberoni, que define la amistad como una virtud democrática y republicana.

Ignacio Merino reclama en su ensayo histórico sobre la amistad, de un lado el valor existencial de la amistad como gratificación íntima y personal logro de una vida plena, pero por otro lado la reivindica también como valor político, por cuanto es virtud creadora de comunidad y aliada de la igualdad.

En su libro Ignacio Merino hace finalmente una apología explícita de la sociabilidad amical de las Sociedades de Amigos, las tertulias literarias y filosóficas, los clubes de opinión, y logias masónicas en las que en un marco previamente pactado, se crean espacios para el encuentro y el diálogo, la conversación y el aprendizaje de la mutua consideración, a sabiendas de nuestras limitaciones y debilidades, pero conscientes también de nuestra radical necesidad de reconocimiento, ya que no podemos llegar a reconocernos a nosotros mismos si no nos sentimos reconocidos por nuestros pares.

¡ Por el amor de los amigos¡

Javier Otaola
Noviembre 2006 Vitoria-Gasteiz (España)

Fuente: http://www.solotxt.com/opinatio/web1/data/amistad.htm

1 comments:

Anonymous Manuel López said...

Un hermano Masón que traiciona
Tal vez hoy al escuchar la noticia de la traición de un hermano Masón es uno de mis días más tristes , un inmenso dolor corroe mis huesos el alma se me ablanda ante tal cobardía y tanta degradación humana , podrás tu hermano traidor esgrimir lo que quieras , decir cuántas justificaciones para esta traición se te ocurran ,pero has traicionado a tus hermanos , creo que en esta lucha de los castro por el poder en cuba te utilizan , tu tenias dos caminos antes de hacer esto ,uno decir a los que a esta cruzada te enviaron que no eras un cobarde delator ,un traidor ,un soplón ,si en verdad te sentías Masón , sabes bien cuál es tu posición cuáles son tus derechos en la logia y cuál es tu responsabilidad con tu familia , o es que crees que con esto le has hecho bien al tu familia ellos solo te verán como lo que eres un traidor , si creo yo que eres un buen soldado tu sacrificio así lo amerita ,pero tu familia estoy más que convencido al entrar a la logia no te quería como soldado sino como un familiar ejemplar que es al fin lo que se promueve , proteger a tu familia , hoy confundida y a merced del sistema que tanto odio siembra entre las familias ,que te enseña delatar a tu hermano ,a vivir sin trabajar a prostituir a tu hija por dinero, a envidiar a tu hermano , adular a los dirigentes sin cuestionarles su responsabilidad para con tu familia ,no te conozco ni sé si tienes hijos pero los has traicionado de la forma más burda y cobarde que existe , ellos al igual que tus amigos a partir de este momento te verán como lo que eres un traidor al servicio de los castro , hacer confesiones sobre la actitud de algunos hermanos no es tu tarea no es tu responsabilidad , tu deber era si lo creías justo combatirlos luchar contra ellos enfrentarlos cara a cara y decirles tus puntos de vista o crees que es de hombres salir corriendo a denunciar al hermano después de dejarlo equivocarse por tanto tiempo, pobre de ti en los tiempos del Titán de Bronce el te hubiera demostrado como se debe luchar cuando por la patria se hace , se que escribiré mucho sobre este teman , no sobre ti hermano traidor, a ti te perseguirá tu pena por todo lo que dure tu mísera vida , hoy en cuba serás noticia , te mostraran como un héroe ,te utilizarán para confundir aun mas a las jóvenes generaciones serás un vivo ejemplo para el mal, contrario estoy más que convencido, a lo que en tu hermandad te enseñaron , pero están nuestros nombres gracias a la historia hechos a perpetuidad , manchado siempre se verá ,a tus hijos pena nombrarte les dará ,de tú tu familia nunca siquiera tu nombre mencionara ,quien delata y no tiene el valor de luchar, es solo un traidor , independientemente de la justeza de la causa que defienda .

29 marzo, 2011 16:46  

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